viernes, 15 de agosto de 2008

Vacaciones 2008: Callo Malayo

Pasó ya casi una semana desde que mis vacaciones levantino-mediterráneas dieron fin y volví al frescor cantábrico. Con el ajetreo de ver a la familia y volver a asentarme había postpuesto hablar de mi visita a la Expo de Zaragoza, y todas las "anécdotas" - por llamarlas de alguna forma - que ese día conlleva.

El sábado 9 de Agosto, tras empaquetar todos mis bártulos y un madrugón atroz, salimos de Castellón con destino Gijón y parada en Zaragoza. Teníamos planeado salir a las 6, para llegar a Zaragoza a poco más de las 9, acceder a la Expo y pasar allí el día entero hasta medianoche, momento de abandonar la capital aragonesa para buscar algún hotel de carretera en el que pasar la noche. Pero todos sabemos que en la práctica no todo sale como queremos; a veces por causas ajenas a nosotros, y otras porque tenemos un padre un tanto cabezota (¿Cómo era aquello de las astillas y los palos?).

Por ello finalmente salimos de casa a las casi 7, pese a que yo llevaba una hora preparada esperando a que él se dignara a terminar de hacer su maleta, y cuando llevábamos apenas 20 minutos de ruta, se le antojó parar a desayunar en La Vall d'Uixó, alegando que no bajaríamos a Sagunto a coger la autopista, que nos ahorraríamos 60 kilómetros yendo por las montañas. Todos los padres traen programada de fábrica la capacidad para elegir digamos "caminos alternativos"; algunas veces -como ésta- salen bien, y otras no tanto...

Entre pitos y flautas, llegamos a Zaragoza pasadas de largo ya las 11 de la mañana. Pero no fuimos directos a la Expo como yo le indiqué, sino que se le antojó llevarme al centro, para enseñarme la Basílica del Pilar (la cual al final sólo vi y fotografié de lejos) y no se qué puente (que no encontramos). Yo quería haber llegado a la Expo lo más pronto posible, porque aunque dentro acabas agotado siempre es poco tiempo para verlo todo, pero estaba claro que mi padre estaba saboteando el día que yo había planificado...

Por fin entramos en la Expo, mas allá del mediodía. Cada día era el día de un país, con más espectáculos que de costumbre en su pabellón. Ese Sábado era el día de Mozambique, y curiosamente no entramos a su pabellón. No entramos tampoco a muchos otros. Yo diría que la Expo es como una inmensa feria de muestras, donde cada país muestra un poquito de su cultura, aprovechando para vender algunos productos típicos. Algunos países se dedicaron más a la cultura, y otros desgraciadamente nada mas que a sacar dinero a los turistas. Me cayeron mal especialmente los de Yemen, que trataban de ponerte los productos en la mano y no sabías ya como driblarles.

Destacar los pabellones del Mediterráneo profundo: Turquía, Túnez, Egipto, me gustaron bastante. Me decepcionaron algunos europeos como Bélgica (que se dedicaron exclusivamente al chocolate), o Alemania con sus salchichas apestosas...

Aquí estoy en el pabellón de Túnez:


Y aquí en el de la India:



Sin embargo, el momento cumbre del día es para Malasia, que consiguió sorprenderme, pero no sé si para bien o para mal. Cuando entramos en su pabellón iba a tener lugar un bonito espectáculo de danzas típicas del país, así que decidimos quedarnos. Hasta ahí todo bien, grabándoles y haciéndoles fotos mientras bailaban, hasta que un lugareño vestido con plumas y taparrabos se acercó a mí desde el escenario. Asustada, dejé de grabar y le di la cámara a mi padre, pero de nada sirvió: ya era tarde. El malayo (por dios, ¡qué feo era!) me tendió su mano invitándome (u obligándome) a subir al escenario con él. De las 150-200 personas que habría allí tuvo que escogerme a mí... ¡A mí! ¡Por qué! ¡Por qué yo! El ridículo llegó cuando me colocó un sombrero de plumas en la cabeza y unos abanicos en las manos y me dijo que les imitara a él y a su compañera... No sabía dónde meterme. Al final, y profundamente resignada, me lo tomé con humor, dedicándoles alguna que otra sonrisa burlona que pretendía querer decir que la venganza es un plato que se sirve frío. Aunque todos sabemos que jamás podré vengarme de esos dos...

El resto de la jornada sin mayores complicaciones. Cenamos en un pabellón donde cada comunidad autónoma nos ofrecía sus productos típicos. Por supuesto el de Asturias era el más concurrido. Tras eso, algún que otro paseo más, recordando que el tema de la Expo de este año es el agua, y por todas partes estaba este preciado líquido: por los edificios, en los pabellones de los paises, en los espectáculos...




Ya avanzando hacia la salida, nos acercamos al anfiteatro donde iba a tener lugar el concierto de David Civera. Nos quedamos un poco a ver a sus teloneros, unos tal "Puturrú de fuá", que pretendían ser medio cantantes, medio cómicos sin gracia. Cansados, nos fuimos antes de que llegara Civera a la 1 de la mañana.

Avanzamos por la carretera nacional que llegaba a Logroño (porque la autopista que iba a Bilbao era de peaje, y mi progenitor quería librarse un poco de esto, además a él le encaaaanta ir viendo pueblos, aunque sea de madrugada). Llegamos a la comunidad de Navarra, y pasamos noche en un hotel de un pueblo llamado Castejón. Cómo se aprovechan, no sé ni por qué se permite el lujo de tener 3 estrellas, y menos aún de tener esos precios. Pero no había otra opción.

A la mañana siguiente, nos levantamos a las 10, desayunamos en la cafetería, y emprendimos nuestro camino. Si deberíamos haber tardado cinco horas a lo sumo en llegar a Gijón (seis parando a comer), nosotros tardamos ocho, gracias a ya sabemos quién y los malditos caminos alternativos de los que no voy a entrar en detalles porque me enciendo. Comida en Torrelavega (Cantabria), y pasamos fugazmente por Comillas y Cabezón de la sal, que aunque ya los conocía de pequeña no me acordaba bien.

Alcancé Gijón sobre las seis de la tarde, y con ganas de darme una buena ducha, me despedí de mi padre, que se iba a casa de unos familiares. Cogí mi maleta y mi portátil, y me fui a casa. Por fin un clima en el que se puede vivir, y no como ese calor que no te deja conciliar el sueño por las noches...

Aunque yo duermo hasta de pie.


domingo, 3 de agosto de 2008

Vacaciones 2008: Campus Party llega a su fin.

Un año más hemos disfrutado de la Campus Party como hemos podido. Para mi gusto, este año con ambiente un tanto enrarecido. Veremos como se sucede en años venideros.

Hoy es sábado noche, a lo largo de estos 6 días hemos podido asistir a talleres y conferencias (que al final no lo hice, porque o bien llegaba tarde, o bien no se impartían), ir a quedadas (como la japonesa o la de software libre), participar en proyectos de campuseros para campuseros (radio Campus, o mismamente el Calendario Geek de campuseras), despendolarse un poco (con los archiconocidos botellones, o de fiesta por Valencia), guardar para el recuerdo pequeñas anécdotas que hacen que cada campus sea diferente (este año destacaron las invasiones espartanas a pabellones, la insistente canción de titanic de los megáfonos y el grito sucesor del aburridísimo "Patxi": "Bukkake").

Pero como siempre, me quedo con lo mejor: el poder ver a gente con la que hacía un año que no te reías...



Nos vimos en Valencia.

miércoles, 30 de julio de 2008

Vacaciones 2008: Miércoles en Campus-Party

Hola;

Ya es miércoles en Valencia y en el resto del mundo también. No ha pasado nada fuera de lo normal de momento; no me he ido de fiesta, no he protagonizado un espectáculo... Lo cierto es que la Campus Party está resultando muy tranquila este año, cosa que sorprende.


Así pues, voy a contaros mi indignación tras venir ayer del mercadona. Me había comprado yo un potito de frutas para merendar (sí, un potito, ¿Qué pasa?), y venía yo toda contenta cuando una dinamizadora me lo confisca a la entrada del pabellón. ¡¡Nooo!! ¡Qué crueldad por su parte! Lo cierto es que tenía razón, pues las normas son las normas, y no se pueden introducir al recinto recipientes de cristal. Pero no sé qué daño podía hacer yo con un potito, ¿Arrojárselo a alguien en un acto de rebeldía y romperle el craneo? El caso es que mi potito se quedó en la entrada encima de una mesa. Pero no importó, a la hora de la merienda salí del pabellón y le pedí mi potito al vigilante, y me lo tuve que comer allí en el pasillo entre pabellones, sentada en un banco donde lo ascensores, cual niña paupérrima. Pero qué rico estaba :D

Más tarde si acaso actualizo con más anécdotas. Hasta entonces paz y amor.

martes, 29 de julio de 2008

Vacaciones 2008: Martes en Campus-Party

Buenos días,

Me hallo escribiendo desde la Campus Party 2008, que se está celebrando un año más en la ciudad de Valencia del 28 de Julio al 3 de Agosto.

La Campus dio comienzo ayer Lunes, con sus interminables colas e incidencias, pero como yo y parte de mi clan conocemos a algunos organizadores (incluso algún año hemos trabajado de rrpp's) pues nos buscamos la vida para conseguir las acreditaciones sin tener que esperar esas colas, lo cual está bastante bien :)

Ayer se dedicó parte del día a instalar los ordenadores, la tienda de campaña donde dormimos, y los que no tenemos catering fuimos a comprar provisiones al ya mítico Mercadona de al lado de la Feria de Muestras.

Hoy Martes ya dan comienzo los campeonatos en las diferentes áreas, los talleres y conferencias (por si queremos nutrir nuestra materia gris) y demás actividades propuestas.

Por lo que a mi respecta, todos los años digo que voy a acudir a multitud de actividades...y al final nunca hago nada. En fin, intentaré hacer lo posible por cambiar eso, y pasarlo lo mejor que pueda. Al fin y al cabo para eso he venido, ¿no?


Ya colgaré las fotos que vaya haciendo...


¡Nos vemos en Valencia!

sábado, 26 de julio de 2008

Vacaciones 2008: Paseo por Benicasim

Buenos días;

El segundo día de las vacaciones transcurre tranquilo. Una mañana en Castellón como cualquier otra. Bajé a almorzar -muy típico aquí- a un bar que frecuenta mi padre, y me tomé un granizado de limón, porque con este calor sólo puedo pensar en cosas heladas...

Después fuimos a hacer la compra, y a dar una vuelta por la villa de Benicasim, a escasos kilómetros de la capital. Fuimos a comer a un complejo hostelero a pie de playa muy concurrido, cuyo jefe es amigo de mi padre. Dicho complejo tiene como varios restaurantes en uno; por un lado hamburguesería, por otro freiduría, y por otro restaurante de carta. Subimos a una especie de reservado muy tranquilo, con vistas al mar y a pie de playa. ¡Qué bueno estaba todo! Yo que me esperaba el tipico bar playero...y me sorprendió gratamente con su buen hacer.

De primero pedimos una fritura de pescados y una ensalada de foie con mermelada de pimientos. La ensalada muy bien presentada, y mejor sabía. Le tuve hasta que hacer una foto (aunque aquí ya la había destrozado yo un poco :( ):



De segundo y para rematar, tomamos arroz meloso con bogavante, un tanto soso para mi gusto, pero con muy buen sabor... y ya de postre, yo me había pedido una crema de nueves, pero no había, así que en su lugar me pedí una tarta de 3 chocolates (mi gran vicio...). Para regarlo todo, un vino rosado de la casa, y como a mí no me gusta demasiado el café, pues una copita de baileys!

Quiero recalcar, que cuando digo que el bar estaba a pie de playa...



Es que lo estaba :D

Después de comer, a dar un pequeño paseo para bajar la comida, y a brincar un poco por la arena, que por cierto, ardía bajo mis pies descalzos.



Me despido con una sonrisa :D

Vacaciones 2008: Despegando

Hola,

No sé si lo que es esto son exactamente vacaciones, porque el caso es que siempre que vengo a Castellón acabo no sabiendo que hacer y aburriéndome (sobre todo si mis solidarios vecinos apagan sus routers si se van de casa xD).

Esta entrada corresponde a lo que viene siendo el Día 1 de las vacaciones, o viaje, o pasada de rato, lo que sea. El día 25 de Julio me dirigí en avión desde Gijón a Valencia (aunque todos sabemos que el aeropuerto de Asturias queda en Casa Cristo...). Como me pillé el billete de avión un poco tarde -en cuanto supe si podía venir- tuve que hacer un vuelo con escala en Madrid, que resultó ser lo más económico. Volé con Iberia, y como siempre, puntuales y sin incidentes en los horarios de salida o llegada.

Salí a las 14h para el aeropuerto, para facturar el equipaje a las 14:40. Todos sabemos que hay que hacer esto con bastante antelación al vuelo. A las 15:15 me dirigí a la puerta de embarque que me señaló la señorita del mostrador, pero como había tiempo de sobra y yo me aburría, entré en un establecimiento a comprarme la revista "MUY Interesante" y un helado. Después cai en la cuenta que para ir hasta la puerta de embarque tenía ya que pasar por los controles de los guardias con todas mis cosas. Tras convencer al guardia de si me dejaba pasar con mi riquísimo helado, sin problemas :)

Había allí esperando una señora tontísima que perdió su vuelo de las 13:45 porque penso que se refería a las 15:45...después ya desconfiaba de todo, nos preguntó varias veces si estaba en la puerta de embarque correcta. Dijeron por megafonía que otro vuelo de Iberia salía con destino Madrid por otra puerta, y ya se quería ir corriendo...

Esto es lo que se veía desde la ventana de mi puerta de embarque:



Y esto desde mi asiento dentro del avión (¡Cómo me gustan los aviones!):


En fin, el despegue sin problemas, unas vistas preciosas del Mar Cantábrico y todos los acantilados verdes, pero como no podíamos encender dispositivos electrónicos por si acaso no saqué fotos (edito: soy imbécil, desde cuando una cámara digital interfiere con el avión...ni que enviara ondas =( ). Intenté sacarlas después, pero las vistas ya no tenían ni comparación con lo anterior.





Llegué a Madrid a la hora prevista, y como tenia más o menos 45 minutos para dar vueltas...y no había comido, vi un Mcdonalds nada más salir por la puerta del avión...y me iluminé. Mientras comía un minúsculo Big Mac pensé en que las hamburguesas de la competencia...molaban mas jajaja. ¿Soy una traidora?

De la segunda parte del viaje (Madrid-Valencia) no hice fotos, entre otras cosas porque al poco de despegar me dormí la siesta... hasta que el loco del avión me despertó con sus gritos por todo el pasillo, empujando a un azafato que intentaba hacerle entrar en razón. Sí, por un momento parecía que era un kamikaze de esos...después descubrí que estaba puesto hasta las cejas, y que le habían pillado metiéndose algo en el baño...le fueron a llamar la atención y se puso así. El caso es que los chicos del asiento previo al mío me dijeron que venía desde Atenas, y ya les había tocado con él en ese avión, y que había montado otro espectáculo aún peor, de 3 horas de duración...Salió el capitán a hablar con él, y hasta le amenazaron con que le esperaría la policía en el aeropuerto de llegada. En fin, de todo tiene que haber.

Salvo eso, nada más destacable. Llegué a Valencia en buen estado, donde me esperaba mi padre. Por cierto, su estado es mejor del que esperaba encontrarme (para quienes no lo sepan: se cayó de un andamio trabajando en la obra, y se rompió varias partes de su cuerpo). Nos dirigimos a casa sin pena ni gloria. Dejamos mi maleta...y nos fuimos a una terracita a tomar algo, ¡para empezar bien el anochecer!

De momento, nada más. Se supone que hoy debería hacer algo, que si acaso contaré más tarde. Y si no me paso al siguiente día directamente.


Sed buenos :)

sábado, 19 de julio de 2008

¿Qué va a ser de mí?

Y no puedo evitar acordarme de esa maldita canción de Miguel & Bimba Bosé que aburre a todas horas en la radio (gracias a dios, la radio de mi coche últimamente va a trompicones y me libro de temazos como ese).

El caso es que conforme pasan los días no puedo evitar preguntarme qué va a ser de mí en un corto-medio plazo. Por un lado, todo sigue igual, sigo teniendo las mismas carencias, virtudes y defectos (aproximadamente), pero por otro, estoy al borde de acabar mi etapa universitaria, para comenzar una etapa laboral (aunque pienso seguir estudiando, esta vez cosas de mi agrado) que no me apetece en absoluto. No estoy preparada, no quiero crecer, quiero seguir siendo estudiante a tiempo total, y aprender muchas cosas por el mero hecho de tener más conocimiento, pero sin la necesidad en la que me veo ahora de demostrarlo. Porque...siendo sinceros, salimos de la universidad y la mayoría nos encontramos perdidos sin saber qué hacer. Las empresas piden que tengas conocimientos de cosas que ni siquiera has visto "por encima" en la carrera, todo para pagarte una miseria y encima tener un horario partido infumable.

Supongo que tendrá sus cosas buenas, como aprender un oficio (aunque sea un oficio mal pagado y poco valorado como es en mi caso), mejora de la economía...y reducción de la ociosidad, que aunque me joda, es algo beneficioso para la mente. Dicen.

En fin, que tenía que actualizar, porque ya pasaba de la treintena de días, y eso no podía permitirse en un blog de esta categoría :) Como planes cercanos, coger un avión hacia el levante, acudir un año más a la Campus Party, visitar la Expo de Zaragoza, reencontrarme con mi padre después de un año, y si suena la flauta, encontrarme a mí misma...

Nada más de momento por el frente gijonés. Bueno sí, poneos cremita solar que Lorenzo pica mucho...



Y algún que otro beso