sábado, 19 de julio de 2008

¿Qué va a ser de mí?

Y no puedo evitar acordarme de esa maldita canción de Miguel & Bimba Bosé que aburre a todas horas en la radio (gracias a dios, la radio de mi coche últimamente va a trompicones y me libro de temazos como ese).

El caso es que conforme pasan los días no puedo evitar preguntarme qué va a ser de mí en un corto-medio plazo. Por un lado, todo sigue igual, sigo teniendo las mismas carencias, virtudes y defectos (aproximadamente), pero por otro, estoy al borde de acabar mi etapa universitaria, para comenzar una etapa laboral (aunque pienso seguir estudiando, esta vez cosas de mi agrado) que no me apetece en absoluto. No estoy preparada, no quiero crecer, quiero seguir siendo estudiante a tiempo total, y aprender muchas cosas por el mero hecho de tener más conocimiento, pero sin la necesidad en la que me veo ahora de demostrarlo. Porque...siendo sinceros, salimos de la universidad y la mayoría nos encontramos perdidos sin saber qué hacer. Las empresas piden que tengas conocimientos de cosas que ni siquiera has visto "por encima" en la carrera, todo para pagarte una miseria y encima tener un horario partido infumable.

Supongo que tendrá sus cosas buenas, como aprender un oficio (aunque sea un oficio mal pagado y poco valorado como es en mi caso), mejora de la economía...y reducción de la ociosidad, que aunque me joda, es algo beneficioso para la mente. Dicen.

En fin, que tenía que actualizar, porque ya pasaba de la treintena de días, y eso no podía permitirse en un blog de esta categoría :) Como planes cercanos, coger un avión hacia el levante, acudir un año más a la Campus Party, visitar la Expo de Zaragoza, reencontrarme con mi padre después de un año, y si suena la flauta, encontrarme a mí misma...

Nada más de momento por el frente gijonés. Bueno sí, poneos cremita solar que Lorenzo pica mucho...



Y algún que otro beso

lunes, 16 de junio de 2008

Tengo frío pero no me arropo

En todo este tiempo esta es la conclusión, grosso modo, a la que he llegado... Salvo por el tío del videoclip, ¿Quién será su estilista? :S

The classic crime - The coldest heart

A couple of years and I'm a silhouette
My halo is broken now and I'm all that's left
I hate to disappoint but it's the way things went
I was bound to the things I did
And after what was said
Tie up these loose ends
These voices are calling me out
I've got the solution
You can feed me to something
That is leaving this doubt

(Chorus)
Whoa, I'm losing hope
There's a hole in my heart
That's been cut out of stone
Whoa, cold comes cold goes
Could you fill this hole?
Cause I can't do it alone

A couple of tears and I'm a broken mess
The sadness has taken me far too deep in regret
So sing me a song about something good
My heart's on the thrashing floor
And I've done every single thing I could
I use to believe in
Some kind of feelin'
That could change everything I thought I knew
But that door is closed and
My heart feels like it's frozen
If you hear me I can feel you

(Chorus)

(4x)
The coldest heart can be brought to life
When it's thrown into the fire of goodbyes

(Chorus 2x)

I've got the coldest heart (4x)
(Cause I can't do it alone)






pd: somos de primera =)

pd2: http://www.lalalalalalalalalalalalalalalalalala.com/ el sucesor de badgerbadgerbadger :D

lunes, 9 de junio de 2008

Sir Serj

Estoy en mitad de exámenes y con mi verano aún sin planificar. Si suspendo muchas, me parece que directamente no planifico nada, pues tocará quedarse estudiando y lamentándose del pudo ser y no fue o del pude hacerlo y no lo hice como me ocurre la mayor parte de las veces en cuanto a materia estudiantil se refiere.

Muchas ideas en mente pero ninguna cuaja, tal vez porque no me pongo en serio o porque simplemente quiero esperar a que el tiempo pase. Me apetecería viajar a alguna ciudad, a donde sea, con quien sea o como sea. Sobra decir que si alguien tiene alguna sugerencia o plan para mí, que me lo haga saber y se estudiará :)

Mientras tanto, musicalmente hablando sigo activa y el otro día sin querer descubrí un album que me encanta. Me disponía yo a escuchar System of a down durante una de mis sesiones de estudio cuando, sin ganas de empezar a memorizar algoritmos, me dio por buscar información de ellos (en particular del vocalista Serj Tankian) en la Wikipedia. Por pasar el tiempo, ya sabéis.

Entonces descubrí que el señor Tankian había sacado un disco en solitario que tiene por título Elect the dead. Puesto que su voz es una de mis favoritas en el panorama musical (descubrí que era tenor, así alcanza esos registros sin inmutarse) me hice con él inmediatamente. Tiene pistas muy buenas, en la línea del estilo de su grupo, quizás un poco más light en algunos casos. Como siempre, el chico activista aboga por temas de actualidad, críticas a la sociedad en la que vivimos principalmente.

Os dejo aquí el primer single del disco titulado "Empty walls" con un videoclip aparentemente infantil, pero cuyas imágenes pretenden referenciar a la guerra de Iraq (o Irak) o al 11-S, entre otros.



Y al que no le guste... mala suerte, a mi sí, y en mi blog pongo lo que quiero xD


¡Suerte en los/el/la exámenes/trabajo/vida!

martes, 27 de mayo de 2008

Volátil

La gente siempre se va. Lo peor es que antes de estar ya se han ido.



Supongo que el video es lo más interesante que podía contar.


"Con Dios"

lunes, 12 de mayo de 2008

Canción Húmeda

Y aunque el agua nos separa
y nunca llegamos a tocarnos,
me zambullo, resbalo,
me enrosco y buceo, abro la boca,
y cierro los ojos, reduzco mi espacio al tuyo,
tu mundo, tu agua.

Tus huesos, crujientes como tus besos,
culpables de mis excesos,
la noche no dirá nada
si tú no te quejas.

Donde se acaba mi boca
empezarán tus labios,
comenzará el momento
cayendo en la rutina.
El movimiento tan mojado,
tan urgente, tan seguro, tan ausente.

Tan pausado,
me has mojado,
me has mojado,
me has mojado el corazón por un instante,
tan ausente, tan pausado,
me has mojado el corazón por un instante.

Y aunque el agua nos separa
y nunca llegamos a tocarnos,
en cada susurro, en palabras que tocan tus oídos.

Tus huesos, crujientes como tus besos,
culpables de mis excesos,
la noche no dirá nada,
empezaran tus labios donde se acaba mi boca.
En cada susurro, en palabras que tocan tus oídos,
soy valiente, nos va a salir muy caro, tenlo claro.

Cayendo en la rutina,
el movimiento tan mojado
tan urgente, tan seguro, tan ausente.

Tan pausado,
me has mojado,
me has mojado,
me has mojado el corazón por un instante,
tan ausente, tan pausado,
te has mojado el corazón por un instante,
tan sagrado, tan paciente,
me has mojado el corazón, no tan valiente,
sí tan profundo, siempre caliente,
me has mojado el corazón y me he enganchado...





Ya podían darme estos besos tan sutiles x)


sábado, 3 de mayo de 2008

Noche y coche a troche y moche

Los días generales son de lo más particulares, personales. Son míos, vuestros, y de nadie más.

Cuando estoy yendo por una carretera llena de curvas disfrutando de la tranquilidad que me brinda la ciudad durmiente es cuando me paro a pensar que no hay mejor momento que ese, en ese preciso instante, ya. Es como si caminase por un folio en blanco que se va dibujando y pintando a mi paso, como si el mundo estuviera conteniendo la respiración hasta ver cual será el próximo acto de mi gran obra. Pero no ocurre nada, simplemente sigo conduciendo bajo la luz del cielo estrellado (¿o era la luna?) con la música de la radio de fondo a la que no presto ni atención, descendiendo lentamente mientras sonrío tóntamente y me digo "Esto es perfecto, todo va bien, soy la persona más feliz del mundo". Y entonces ¡ZAS!, me doy cuenta de que estoy mintiendo, que la radio suena más alta que antes, que lo que ilumina la carretera son farolas eventuales y que el mundo no está en pausa, al contrario, se mueve más rápido cada vez y un día de estos saldré despedida del teatro. No es tragedia, es realismo: tú observas, tú giras a su alrededor. Pero eso no es algo malo, al contrario, mi estado de bienestar no ha desaparecido, aunque se empieza a transformar en un bienestar melancólico. Me siento bien, pero me entristece algo, y no sé qué es.

Salgo del coche y observo desde mi posición todo el paseo de la playa iluminado y oscuro al mismo tiempo. Precioso, espléndido, desearía poder capturar esas vistas, esos sonidos que no apreciamos durante el día y todo, para que al llegar a casa pudiera meterme dentro cual deshollinador. Apoyada en la barandilla es cuando suspiro y me pregunto qué tal estoy, si está todo en orden, si cambiaría algo o lo dejaría igual; si voy y vengo como la marea, a veces suave y a veces brava, o si por el contrario reposo sin inmutarme como la arena, esperando a que alguien me sacuda y me arrastre con él. Supongo que soy una pequeña playa.

Continúo atravesando la ciudad, y en lo que dura un semáforo en rojo observo a los viandantes que vienen y van, y a los otros conductores que aparecen en los carriles contiguos de la avenida. Algunos parecen tristes, otros cansados, otros irradian felicidad y se rien a carcajadas mientras hablan por el teléfono móvil. Entonces, durante esos escasos segundos, trato de averiguar quienes son, sus virtudes y defectos, lo que les deparará el futuro, y sobre todo, por qué nos hemos encontrado justo en ese tramo de la calle. A veces siento que con mirarles expectante no es suficiente, y desearía pitarle a mi coche vecino, bajar la ventanilla y decir: "Quiero saberlo todo sobre ti en quince segundos". La verdad que ni yo misma sabría qué quince segundos escoger de todos los vividos. Quizás ellos estén pensando lo mismo en ese momento. Quizás nos sentimos impotentes mientras vemos que el semáforo de peatones ya parpadea y pronto nos alejaremos, cada uno por su lado. Y no sé por qué a veces me entristecen estas despedidas absurdas.

Camino por mi calle mientras ideo algo con lo que podría mejorar los escasos 50 metros que me separan del portal; pueden ser distintos a los que caminé ayer. Giro sobre mi misma mientras las perspectivas caen sobre mí: nunca había visto el edificio de enfrente desde ese ángulo. Es más, ni siquiera me había fijado detenidamente en ese edificio... tan cerca y a veces tan lejos al mismo tiempo. Tantas vidas alrededor a las que ni siquiera conozco... y ese irrefrenable y a veces molesto deseo mío por querer saberlo todo y no saber nada...

Finalmente me siento en las escalerillas que llevan al portal con los brazos en el regazo y los pies metidos hacia adentro. Si fuera fumadora en este momento encendería un cigarrillo, pegaría una calada mientras fragmentos aleatorios de mi vida pasan por mi cabeza, inclinaría ésta hacia detrás y soltaría el humo poco a poco. Pero no lo soy, así que me conformo con el vaho.

¿Te gusta conducir?

sábado, 19 de abril de 2008

Droga blanca

Me confieso: soy adicta. Aunque no estoy en un grado tan avanzado de adicción como algunos de mis compañeros. Y el problema de los adictos como nosotros es que no lo vamos a dejar aunque digamos que lo haremos... porque en el fondo no queremos. Nos gusta ese estado de euforia que obtenemos cuando le damos caña al asunto. Nos sentimos bien por unas horas, hasta que se pasa el efecto y nos quedamos hechos polvo hasta el día siguiente que estamos deseando volver a meternos más, y más...

Y aunque caemos y recaemos dañándonos el cuerpo no podemos parar. Porque nos encanta; es nuestra máxima. A veces, en su más alto grado de engorile descerebrado sentimos que volamos por el aire unos merecidos segundos que en la mayoría de los casos acaba en un revolcón (a veces de un tipo, a veces de otro, depende de la técnica utilizada).



Este de arriba es un chute sano... pero el de abajo necesariamente me deja k.o. Demasiada dosis me temo.




No todo es polvo blanco y en ocasiones a los adictos nos gusta hacer cosas normales, como pasear por pequeños pueblos suizos con mucho encanto.


Nos sacamos fotos con estatuas de castores normales...(al son de "pataaata oh")


Nos colamos en casas ajenas normales para hacernos fotos con gnomos-tronco y trineos de madera (también normales).


Y hasta improvisamos mesas hechas con baldas de armarios, y jugamos a nuestro particular duro, con vasos y tetera (tenemos el copyright sobre el uso de las mismas en este tipo de juegos).

Y bebemos...en cantidades normales también.


Y a la mañana siguiente...¡vuelta a empezar! (sí, lo sé, la nieve adherida a mi pantalón me hace el culo similar al de un mandril, lo tengo asumido)

¿Resultado? Una semana increíble con gente... teeerrible no men? :P
Espero veros a todos en nuestra próxima aventura por las cumbres y laderas.

¡Saludos!